Riquelme y Guillermo Barros Schelotto se lamentan tras un fichaje de otro equipo argentino, que les ganó de mano al Xeneize y el Fortín.

La danza de nombres, rumores y negociaciones siempre deja alguna víctima en el mercado de pases. Esta vez, dos equipos del fútbol argentino estuvieron a punto de sumar a un futbolista que encajaba perfectamente en los planes de sus entrenadores, pero finalmente ninguno de los dos se lo quedará. Hablamos de Boca y Vélez, quienes se perdieron un refuerzo que hubiera sido ideal.

Por el lado del Xeneize, Juan Román Riquelme había dado el visto bueno hace tiempo. No era la primera vez que posaba los ojos en ese mediocampista argentino, y hasta lo había tenido casi cerrado a comienzos del 2024. El jugador, incluso, se había mostrado dispuesto a todo con tal de calzarse la azul y oro: “Haría cualquier cosa para jugar en Boca, declaró públicamente. Pero finalmente no será parte del equipo de Miguel Ángel Russo.

Y en cuanto al Fortín, Guillermo Barros Schelotto había movido sus fichas para reemplazar a una de sus figuras vendidas al exterior. El mellizo lo conocía, lo había pedido y la dirigencia tenía negociaciones avanzadas. Encajaba perfecto como el reemplazante ideal de Álvaro Montoro, y su pase libre tras su salida del fútbol ruso lo hacía aún más apetecible.

Ni Boca ni Vélez: Gabriel Florentín es refuerzo de Argentinos Juniors

Pero finalmente, Gabriel Florentín decidió volver al lugar donde nació como futbolista: Argentinos Juniors. El mediocampista ofensivo de 26 años fue oficializado como nuevo refuerzo del Bicho, firma contrato hasta diciembre de 2029, y deja con las manos vacías tanto a Boca como a Vélez.

El regreso a La Paternal sorprendió a muchos. No solo porque Florentín tenía pretendientes de peso, sino porque se creía que su destino iba a estar entre esos dos clubes que lo buscaban activamente. En el Xeneize, su polifuncionalidad era una opción seductora para reforzar un mediocampo en reconstrucción. En el Fortín, su llegada era prioridad para un equipo que necesita jerarquía.

Sin embargo, en ambos casos, las negociaciones se dilataron. En Boca, el Consejo de Fútbol no avanzó con una oferta concreta tras el sondeo inicial. Y en Vélez, cuando parecía todo encaminado, la decisión del jugador cambió los planes. A pesar del interés de Schelotto y la necesidad de reforzar el plantel, Argentinos fue más rápido, más convincente y más emotivo para el futbolista.

Florentín, que venía de un paso irregular por Orenburg de Rusia, suma ahora una nueva oportunidad en su carrera en un club donde ya demostró su valía. Con 139 partidos como profesional y experiencia en distintas posiciones, buscará reencontrarse con su mejor versión y relanzar su carrera en el Diego Armando Maradona.