El Fortín se ilusiona con la actuación superlativa de un volante ofensivo, que marcó un doblete y salió campeón en la Reserva.

En un club como Vélez, donde los juveniles siempre tienen un lugar protagónico, no es extraño que cada tanto emerja una nueva promesa que ilusione a todo Liniers. Pero lo que ocurrió en la reciente final del Torneo Proyección fue mucho más que una buena actuación: fue una demostración de carácter, talento y, sobre todo, determinación. Una actuación que incluso podría cambiar el destino inmediato del plantel profesional.

La escena tuvo lugar en la cancha de Platense, en una final electrizante frente a San Lorenzo. Cuando el partido estaba empatado 1-1 y el alargue comenzaba, apareció él: Maximiliano Porcel, un volante ofensivo zurdo de 19 años, que había sido bajado a la Reserva tan solo dos meses atrás, se puso el partido sobre los hombros. Primero marcó el 2-1, y después cerró la historia con una contra letal que lo coronó como el gran héroe de la jornada.

Maxi Porcel la rompió y lo piden para Primera

Pero más allá del doblete y la copa, lo que verdaderamente llama la atención es su historia reciente. Porcel, que ya había debutado en Primera a principios de año, fue apartado por Guillermo Barros Schelotto tras una discusión tras un partido de Libertadores. El DT le pidió que bajara a Reserva para sumar rodaje, y si bien hubo un cortocircuito al principio, luego el jugador se disculpó.

Lejos de estancarse, el enganche transformó esa sanción en motivación. En su paso por la Reserva se convirtió en figura decisiva: fue clave en las semifinales ante Boca y ahora en la final frente a San Lorenzo. Marcelo Bravo, el entrenador del equipo campeón, no dudó en su calidad y acertó: fue la gran figura del campeonato.

Porcel se perfila como el próximo 10 de Vélez, y su zurda despierta elogios dentro y fuera del club. En redes sociales, los hinchas piden su inclusión inmediata en el primer equipo. Incluso periodistas cercanos al Fortín lo postulan como el próximo enganche titular y aseguran que no tiene sentido seguir postergando su lugar.

Mientras Maher Carrizo suena para irse y Álvaro Montoro ya fue transferido a Botafogo, el presente y el futuro parecen estar en los pies de Maxi Porcel, quien ya firmó contrato hasta 2027. El mellizo tiene la decisión en sus manos: darle pista en la Primera o seguir reservando un talento que ya pide cancha a gritos.