Guillermo Barros Schelotto está a la espera de que llegue un refuerzo estelar, para hacerse cargo de la mitad de la cancha.

Después de un semestre en el que logró torcer el rumbo futbolístico y clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores, Vélez se encuentra en plena transformación. Con Guillermo Barros Schelotto al mando, el Fortín va por más y apunta a reforzar un plantel que necesita jerarquía y profundidad. Pero no se trata de cualquier refuerzo: la dirigencia evalúa una movida que podría convertirse en el gran impacto del mercado de pases.

En medio de un contexto de ventas importantes, como las de Álvaro Montoro a Botafogo por 9 millones de dólares y Christian Ordóñez a Parma por 8,5 millones, el club dispone de recursos frescos. Y aunque parte de ese dinero está destinado a equilibrar las cuentas y retener talento joven, hay una operación que despierta especial atención en Liniers: la posible vuelta de un jugador de la casa que brilla en el exterior.

Vélez va por Lucas Robertone

Lucas Robertone, actualmente en Almería de la segunda división de España, aparece en el radar de Vélez como el fichaje ideal para potenciar el mediocampo. Surgido de la cantera del Fortín y con experiencia internacional, el volante de 28 años es considerado una de las prioridades de Barros Schelotto, que busca un jugador con capacidad para manejar los tiempos, sumarse al ataque y hacerse cargo de las pelotas paradas.

La traba es económica. Almería tasó al jugador entre 4 y 5 millones de dólares, una cifra hoy difícil de afrontar en su totalidad para Vélez. Sin embargo, desde la comisión directiva no descartan alternativas como un préstamo con opción de compra o incluso el intercambio por algún futbolista del plantel. Además, hay un factor emocional que podría pesar: Robertone será padre y no descarta regresar a Argentina para estar más cerca de su familia.

La final de la Supercopa Internacional, que se juega hoy ante Estudiantes, encuentra a Vélez con un “plantel incompleto”, según afirman periodistas partidarios. Por eso, en Liniers saben que no pueden fallar en este mercado. Es por eso que la dirigencia encabezada por Fabián Berlanga sabe que se juega mucho con la repatriada de Lucas Robertone, que sería un paso enorme en la dirección correcta.