El vestuario de Boca volvió a tener una fuerte interna, esta vez entre el DT y 3 jugadores que ya no serán tenidos en cuenta.

En la antesala de un nuevo clásico ante Racing, Boca atraviesa un presente más que caótico. La crisis futbolística golpea con fuerza a todos los niveles: institucional, deportivo y anímico. Con once partidos sin ganar, cambios de entrenadores que amenazan a ser cada vez más frecuentes, refuerzos que no rinden y un Consejo de Fútbol ya desbandado, la sensación general en el mundo Xeneize es de desconcierto.

En las últimas semanas, se acumuló una seguidilla de episodios que exponen la fragilidad de un vestuario que ya no responde. Pero en las últimas horas, una noticia que trascendió desde el predio de Ezeiza sacudió aún más la interna: tres referentes del plantel fueron marginados de manera tajante, sin explicaciones públicas y con una metodología que dista de ser ortodoxa.

Los jugadores que fueron apartados de Boca

Marcos Rojo, Marcelo Saracchi y Cristian Lema llegaron al entrenamiento de este miércoles como cualquier otro día, pero no se les permitió ingresar al vestuario habitual del plantel profesional. La orden: cambiarse aparte y no participar del entrenamiento grupal. ¿Quién les transmitió la noticia? Según diversas fuentes, no fue ni el entrenador ni el Consejo de Fútbol: fue un utilero.

Este gesto, simbólico de la mala comunicación que se maneja en todos los niveles de la institución, resultó demoledor en el seno de Boca. Y es que la gota que colmó el vaso para Miguel Ángel Russo fue un cruce con Marcos Rojo en la práctica del martes. El DT había decidido realizar una reunión con los futbolistas que jugaron ante Huracán, dejando afuera al resto. 

Cristian Lema y Marcos Rojo – Entrenamiento de Boca Juniors – Centro de Entrenamiento de Boca Juniors en Ezeiza – 20 de
Lema y Rojo, apartados del plantel de Boca. (Foto: Imago)

Rojo, molesto por la exclusión, abandonó el predio enojado y sin participar de la sesión. El gesto no pasó inadvertido y al día siguiente, tanto él como Saracchi y Lema, otros dos jugadores que no habían sido tenido en cuenta para Miguelo, fueron notificados de su separación definitiva del plantel.

Qué hará Boca con Rojo, Saracchi y Lema

Lo más llamativo fue el mensaje implícito en la decisión: ni Russo ni el cuerpo técnico dieron la cara directamente. Lo cierto es que estos jugadores no volverán a entrenarse con el grupo, y sus ciclos parecen cerrados. Resta por ver si cumplirán sus contratos sin jugar, como es el caso de otros futbolistas del plantel, o si se les busca una salida en este período extendido del mercado de pases.

El clima interno es más tenso que nunca, y Boca necesita una reacción urgente. El clásico ante Racing aparece como una oportunidad para recuperarse, o bien una amenaza para terminar de hundirse. Si el equipo no consigue un triunfo, el descontento de los hinchas podría explotar en La Bombonera. Mientras tanto, puertas adentro Russo sigue haciendo limpieza, consciente de que su ciclo podría terminar poco después de su inicio.