Viene de una familia futbolera, pasó por el fútbol español y hoy aparece como una solución para el entrenador del Pincha ante la falta de respuestas en el libro de transferencias.

Estudiantes de La Plata sufrió varias bajas en el mercado de pases que complicaron los planes de Eduardo Domínguez, sobre todo en el frente de ataque. Las salidas de Mauro Méndez y Luciano Giménez dejaron al cuerpo técnico sin alternativas de peso en ofensiva, por lo que el Barba le exigió a Juan Sebastián Verón la incorporación de un delantero en este libro de transferencias. Sin embargo, no llegó ningún jugador para competir con Guido Carrillo y Lucas Alario, lo que obligó al entrenador a buscar alternativas confiables en las divisiones inferiores.

Entre los juveniles que vienen registrando buenos rendimientos en el semillero del Pincha, uno comenzó a destacarse con fuerza y captó rápidamente la atención de Eduardo Domínguez. Se trata de Franco Domínguez Ávila, delantero de la Quinta División, cuya aparición no sólo ilusiona por sus condiciones sino también porque representa una apuesta al trabajo que se está realizando en las juveniles del Pincha.

Franco Domínguez Ávila, la nueva joya de Estudiantes

Nació en Rosario en 2007 y creció en una familia con una fuerte tradición futbolera, ya que es hermano de Gastón y Ezequiel “Chimy” Ávila. Franco dio sus primeros pasos en las formativas de Adiur y luego pasó por Rosario Central antes de emigrar a España junto a su hermano mayor para unirse a las divisiones inferiores de Osasuna. Después de estar un tiempo en sueño español, a comienzos de 2025, se incorporó a Estudiantes y rápidamente se adaptó a la exigencia de la institución.

Después de convertir ocho goles en Quinta y tres en Reserva, Domínguez Ávila cumplió uno de sus grandes sueños: firmó su primer contrato profesional y tuvo su primera convocatoria en el último duelo de Estudiantes en la Liga Profesional 2025 ante Independiente Rivadavia. Su velocidad, pegada y capacidad goleadora lo convierten en una alternativa real para Eduardo Domínguez en este semestre ante la falta de alternativas en el ataque.

Fue el último en firmar contrato profesional, ya que Luca Arfaras y Benjamín Sagues Barreiro estaban por encima de él en la consideración. Sin embargo, la lesión del primero y la importancia del segundo en su categoría, sumado a sus buenos rendimientos, le permitieron al “Gallego”, como le apodan, ganarse un lugar en el plantel profesional del Pincha.

Con talento, goles y hambre de gloria, Franco Domínguez Ávila se abre camino en Estudiantes de La Plata y sueña con tener su debut como profesional con la camiseta albirroja. Su irrupción no sólo representa una posible solución para Eduardo Domínguez, también un ejemplo del valor que tiene mirar hacia las divisiones inferiores del club.