Tras la clasificación a cuartos de la Copa Libertadores, el Pincha disfruta del presente, pero también piensa en el mercado.

La clasificación de Estudiantes a los cuartos de final de la Copa Libertadores, luego de eliminar a Cerro Porteño le dio aire a Eduardo Domínguez, que estaba fuertemente cuestionado en su puesto debido a su rendimiento en la Liga Profesional, y al mismo tiempo colocó al Pincha entre los ocho mejores equipos del continente.

El entrenador no dudó en remarcar la importancia del proceso y del nivel del plantel: “Creo que Estudiantes está entre los mejores del fútbol argentino. Tenemos jerarquía, por suerte lleva un proceso largo. Me da la sensación de que, cuando el equipo juega con esta seriedad, es muy difícil de doblegar”, afirmó tras el último encuentro. Sin embargo, la Copa no admite relajaciones y el DT ya puso la mira en el próximo rival, Flamengo.

Estudiantes no se retira del mercado de pases

En ese contexto, y con el envión que significa estar entre los ocho mejores de América, Domínguez y la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón y el mánager Marcos Angeleri pactaron una reunión clave para los próximos días. El objetivo es analizar en detalle la situación financiera del club y definir cómo encarar el tramo final del mercado de pases, que aún tiene abiertas posibilidades hasta el 31 de agosto.

El Pincha ya incorporó nombres de peso como Fernando Muslera, Leandro González Pirez y Leonardo Suárez, pero la gran obsesión sigue siendo sumar un delantero más que compita con Guido Carrillo y Lucas Alario. El principal apuntado es Adolfo Gaich, aunque las negociaciones con CSKA Moscú se encuentran estancadas y el interés de Olympiacos amenaza con torcer el rumbo de la operación. A la par, también surgieron rumores sobre Cristian Medina, pretendido por Sao Paulo, y Tiago Palacios, que podría entrar en alguna negociación cruzada.

El avance en la Libertadores significó un alivio económico, con más de 5 millones de dólares acumulados en premios que oxigenan la tesorería. Sin embargo, desde la comisión directiva insisten en que el esfuerzo de las últimas dos ventanas fue importante y ahora la prioridad es equilibrar las cuentas. Ese será uno de los ejes centrales de la cumbre entre Domínguez y la dirigencia: cómo sostener la competitividad sin poner en riesgo la estabilidad financiera.

Estudiantes sabe que no puede festejar mucho, y ya debe planear sus siguientes movimientos. La ilusión copera convive con las realidades del mercado, y en las oficinas de UNO saben que las decisiones que tomen en los próximos días pueden marcar el destino del equipo en lo que resta del año.