Boca: el factor Equi Fernández que puede cambiar el futuro de los juveniles
El presente de Boca es turbulento, pero se puede aferrar a esta buena noticia, que pinta auspiciosa para los próximos mercados de pases.
Boca no se encuentra a sí mismo, tanto dentro como fuera de la cancha. Los resultados no llegan, el equipo de Miguel Ángel Russo pelea por encontrar regularidad y los hinchas cargan contra Juan Román Riquelme, el presidente que disolvió el Consejo de Fútbol, pero parece que no cambiará nada más en su estructura. La llegada de Leandro Paredes en el mercado de pases es lo que más se puede festejar, pero queda la sensación de que faltaban sumarse más refuerzos para solidificar el plantel.
En medio de este panorama, surge un contraste inevitable. Mientras en la Bombonera se habla de crisis futbolística y falta de variantes de peso, un nombre surgido de sus inferiores se prepara para dar un salto que puede marcar un antes y un después. Con apenas 23 años, ya se lo menciona como posible refuerzo de un importante club europeo, en una operación que no solo lo revaloriza a él, sino que puede tener repercusiones en toda la cantera azul y oro.
Equi Fernández, a un paso de Bayer Leverkusen
Ese nombre es Equi Fernández. El mediocampista, vendido en 2024 a Al Qadsiah de Arabia Saudita por 20 millones de dólares, está muy cerca de recalar en Bayer Leverkusen, campeón de la Bundesliga en 2023/24. Según Fabrizio Romano, Bayer ya tiene un principio de acuerdo con Equi como objetivo prioritario, y las negociaciones con los árabes avanzan. Un movimiento que, más allá de lo económico, es una señal para los juveniles de Boca: el talento de la cantera todavía es visto y cotizado en el más alto nivel.
El dato no es menor. Hoy el Xeneize no tiene un juvenil en el plantel con valor de mercado cercano a los 20 millones de dólares. La generación dorada que supo exportar jugadores a Juventus, Real Madrid o al fútbol inglés se encuentra en pausa. Las ventas millonarias se detuvieron, y el club perdió esa vidriera de exportación que, además de prestigio, garantizaba ingresos fundamentales.
La transferencia de Equi, aunque ya no sea jugador del club, reabre esa discusión. El volante puede llegar a compartir plantel con argentinos como Exequiel Palacios y el Diablito Echeverri, y podría establecer un precedente: Boca sigue formando futbolistas capaces de competir en la élite europea. Eso, de cara al futuro, es vital para recuperar la confianza de los clubes compradores y potenciar nuevamente la proyección de las divisiones juveniles.
Boca se ilusiona con la llegada de Equi Fernández a Europa
El contraste también duele. Mientras en Leverkusen lo esperan como una pieza clave para rearmar su mediocampo, Boca extraña su capacidad de pase y su despliegue. Hoy, el equipo de Russo carece de un jugador de esas características y, sobre todo, de un juvenil con ese nivel de proyección. Kevin Zenón asoma como la carta más vendible, pero aún está lejos de los números que supo alcanzar Fernández.
Para Boca, que se debate entre reestructurar el plantel y sostener un modelo de exportación, el caso Equi es un recordatorio. Más allá de los altibajos deportivos, las grandes ligas siguen mirando hacia la Ribera en busca de talento. Y si el mediocampista brilla en Alemania, el beneficio no será solo para él: será también para la credibilidad de un semillero que necesita volver a poner su sello en el fútbol mundial.
El Xeneize no puede perder de vista ese factor. Aunque el presente inmediato sea de turbulencias, la carrera de Equi Fernández puede convertirse en un ejemplo interesante para la nueva camada. Su salto a Bayer Leverkusen significaría que Boca todavía tiene con qué seducir al mercado europeo. Y no es un mal lugar de donde agarrarse para Boca, que necesita una buena noticia más que nunca.