La figura de Argentinos Juniors no deja de sorprender con sus actuaciones, y analizamos cómo encajaría en el equipo de Russo.

Boca repuntó en los últimos dos partidos con dos victorias consecutivas ante Independiente Rivadavia (3-0) y Banfield (2-0), lo que lo coloca en zona de clasificación tanto a los octavos del torneo local, como en la tabla anual a la próxima Copa Libertadores. Son resultados invaluables para el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo, que sufrió una sequía importante de victorias durante estos últimos meses, con Juan Román Riquelme señalado por algunos como el responsable del mal momento del equipo.

Esto tiene que ver en gran parte con la gestión de Boca en el mercado de pases, tanto durante este período de transferencias como en los anteriores bajo la gestión del ídolo. Y es que si bien se logró el regreso de Leandro Paredes y Marco Pellegrino está entregando sólidas actuaciones, queda la sensación de que se podría haber hecho más en cuanto a refuerzos. Sobre todo cuando se ve lo solo que está en la mitad de la cancha, en ocasiones, el campeón del mundo.

El perfil de Alan Lescano: dinamismo, gol y recuperación

Es ahí donde puede entrar en juego una de las figuras actuales del fútbol argentino, Alan Lescano. El volante ofensivo de 23 años, que también se desempeña como interno izquierdo o derecho, atraviesa una temporada de ensueño en Argentinos Juniors, donde convirtió 6 goles y brindó 5 asistencias en 26 partidos disputados este año. Se perdió un solo partido en el 2025 por una lesión, pero de otra manera siempre fue titular y disputó casi todos los minutos.

En esta última fecha, fue uno de los artífices más importantes de la goleada por 4-1 contra Racing: marcó 1 gol, dio 1 asistencia, tuvo un 83% de efectividad en pases (24/29), 80% en pases largos (3/4), y como si fuera poco también logró 8 recuperaciones. Es un jugador con velocidad, actitud, explosión y dinamismo, que no solo aporta a la creación de juego desde la mitad de la cancha, sino que también pisa el área contraria, y no deja de bajar a dar una mano en defensa.

Todas estas son características que beneficiarían al equipo dirigido por Miguelo. Hasta ahora, hemos visto a Paredes como volante central más suelto, mientras que su compañero en aquella zona, Rodrigo Battaglia, se encarga del trabajo sucio y la labor defensiva, para que el ex Roma pueda romper líneas con sus pases. Sin embargo, a veces no cuenta con suficientes opciones donde descargar, y se le complica al tener que encargarse de una zona demasiado grande de la cancha.

Alan Lescano y el lugar que tendría en el Boca de Russo

Esto se relaciona con que sus compañeros más cercanos en el ataque, que pueden ser Carlos Palacios o Alan Velasco, están acostumbrados a jugar más arriba. En ocasiones tiene que jugar directo con el propio 9, Miguel Merentiel, que baja a recibir la pelota. Para tener un mejor funcionamiento, Boca requiere otro volante que sea capaz de hacerse cargo de esas pelotas, y también servir como enlace entre los mediocampistas y los delanteros.

La asistencia que le sirvió Lescano a Hernán López Muñoz contra la Academia es prueba de que sería el jugador perfecto para alimentarle ese tipo de chances a Edinson Cavani, que volvió al gol frente al Taladro y necesita de más confianza para afianzarse como el centrodelantero de Boca. Si bien Palacios y Velasco han mejorado su rendimiento en sus últimas actuaciones, Lescano es un jugador de otras características, un enganche con todas las letras que le aportaría muchísimo al equipo.

El mercado de pases sigue abierto hasta el 31 de agosto, y es muy poco probable que Boca se mueva por Alan Lescano. De hecho, AAAJ lo tasó en 7 millones de euros, y no aparecieron pretendientes dispuestos a pagar esa cantidad de dinero a mitad de año. Pero el futbolista sigue brindando actuaciones espectaculares, y más allá de que Riquelme sienta que hizo lo suficiente en este libro de pases, no deja de ser un perfil de jugador al que el Xeneize debe apuntar para solidificar este plantel.