Levantó tres títulos desde su regreso, se convirtió en capitán y su deseo es continuar en la institución. Sin embargo, la decisión final la tiene el presidente del Pincha.

Estudiantes llevó adelante un buen mercado de pases invernal de la Liga Profesional 2025 donde se reforzó con pocos nombres, pero los cuales han tenido un impacto inmediato en el equipo que dirige Eduardo Domínguez. Con la ventana cerrada, la dirigencia del Pincha tiene las miradas puestas en las renovaciones de los contratos, ya que hay varios nombres importante que terminan sus vínculos a fin de año.

En ese contexto, Juan Sebastián Verón está en frente a un dilema que va mucho más allá de lo contractual: tiene que decidir si un emblema del Pincha sigue siendo parte del proyecto futbolístico o si es el momento de que dé un paso al costado. Estamos hablando de José Sosa, quien cumplirá 41 años el año que viene, pero su deseo es seguir jugando al fútbol y hacerlo con la camiseta albirroja.

José Sosa quiere seguir en Estudiantes

El volante de 40 años se formó en las juveniles del Pincha, levantó cuatro trofeos y siente que todavía puede aportarle mucho al proyecto encabezado por Eduardo Domínguez. Su contrato finaliza en diciembre de este año, pero de acuerdo a la información del periodista Nicolás Bozza, el Principito ya le comunicó a su entorno que su quiere seguir jugando y defendiendo la camiseta de Estudiantes de la Plata.

José Sosa está por alcanzar los 300 partidos en la institución donde marcó 24 goles y repartió 32 asistencias. Seguramente superará esa cifra, ya que es un jugador más que importante para el entrenador. Es un líder positivo, un referente del plantel y que, a pesar de no ser titular indiscutido, entiende su lugar y acompaña, con se experiencia y jerarquía, el crecimiento de los más jóvenes. Mezclarse con los nuevos talentos, alimentarse de ese hambre de gloria y el buen momento del equipo, lo incentivaron a seguir.

La decisión final está en manos de Juan Sebastián Verón y no sólo se trata de una cuestión futbolística, también emocional. El presidente de la institución fue compañero de José Sosa, sabe lo que puede aportar tanto dentro como fuera de la cancha y valora su sentido de pertenencia. Por ello, no será una tarea sencilla para Verón. Tendrá que encontrar un equilibro entre el respeto a uno de los ídolos del club y la necesidad de mirar hacia adelante.