Lleva el nombre del máximo ídolo del club, es una de las figuras de su categoría y sueña con llegar a primera para devolver a su familia todo lo que hicieron por él.

El semillero de Boca Juniors sigue exportando talento, pero el salto de las juveniles al primer equipo cada vez es más difícil. La necesidad de obtener resultados positivos en el corto plazo, no le permiten a los más chicos tener mucho rodaje en el plantel profesional de Miguel Ángel Russo. El cuerpo técnico dejó en claro que a los jóvenes talentos hay que llevarlos de a poco para que se vayan adaptando a las exigencias del Mundo Boca. Sin embargo, cada joven promesa que se destaca en Boca Predio despierta la ilusión en el hincha.

Más allá de que todos los jóvenes que están en el club, sueñan con alcanzar la gloria en Boca Juniors, no todos lo pueden lograr. Muchos tienen que tomar la decisión de elegir otro camino para que su carrera no se estanque, mientras que otros no terminan de afianzarse y explotan en otras instituciones. Sin embargo, están quienes aceptan el desafío de ir avanzado poco a poco y esperar su oportunidad. Dentro de este último grupo se encuentra un joven extremo que se llama como Riquelme y firmó su primer contrato como profesional.

Kevin Román Ferreira, la joya que espera su oportunidad en Boca

Estamos hablando de Kevin Román Ferreira, extremo derecho de 16 años, nacido en Moreno, Buenos Aires. Su segundo nombre es en honor al ídolo máximo de la institución, Juan Román Riquelme. “Es el ídolo de mi papá”, confesó el juvenil en diálogo con el Canal oficial de Boca después de sumar sus primeros minutos en la Reserva de Mariano Herrón. Ingresó sobre el final del partido en la victoria del Xeneize por 2 a 0 ante Central Córdoba de Santiago del Estero.

El “Picante”, como le apodan, llegó al club con seis años, después de que un amigo de su papá le consiguió una prueba. Desde entonces, fue creciendo y formándose en Boca Predio hasta que en junio de este año firmó su primer contrato como profesional hasta diciembre de 2027. Junto a Joaquín Piñeyro y Matías Satas, son los únicos tres chicos categoría 2008 que estamparon la firma. Eso habla de la proyección que ven los dirigentes de Boca Juniors en Ferreira.

En lo que va del año, Román Ferreira lleva siete goles con la 6ta División del Xeneize. Además de su capacidad goleadora, se destaca por su velocidad, habilidad en el mano a mano y capacidad para manejar bien los dos perfiles. Puede jugar como extremo derecho o como segunda punta, en esta posición formó una muy buena dupla con Piñeyro en su categoría.

“Mi objetivo es llegar a primera y tener éxito para compensar todo lo que hicieron mis papas por mi”, sostuvo en diálogo con el portal Boca Late. Además, agregó que el escenario ideal para él sería hacerlo en La Bombonera y convertir un gol. Para cumplir su sueño, Kevin sabe que no sólo alcanza con talento también es importante la responsabilidad, la dedicación y el esfuerzo.

El camino hacía Primera División no es sencillo. Sin embargo, Kevin Román Ferreira tiene lo necesario para recorrerlo con paciencia y determinación. El juvenil de Boca empieza a dar sus primeros pasos hacía el fútbol profesional con la ilusión intacta y está cada vez más cerca. En una institución que exige ganar siempre, su historia representa esa esperanza renovada que los hinchas abrazan cuando una joven promesa empieza a destacarse.