Gustavo Quinteros se presentó como nuevo DT de Independiente, y ya dejó en claro que su búsqueda es distinta que la de Vaccari.

La primera conferencia de prensa del nuevo DT de Independiente lo mostró sobrio y directo, consciente de que toma un equipo golpeado y una tribuna impaciente. El entrenador pidió tiempo, habló de confianza y bajó una hoja de ruta que va desde este domingo, un debut complicado en el clásico contra Racing, hasta el 2026. Gustavo Quinteros llegó para ordenar, para recuperar rendimientos y para proyectar un plantel competitivo que vuelva a pelear títulos.

En ese marco dejó un mensaje que también interpela a la dirigencia. El Rojo cerró un segundo semestre errático, sin gol y con huecos en el eje de la defensa. El último mercado de pases de Independiente trajo extremos y laterales, pero no el nueve y el zaguero que pedía el técnico anterior. Además, sobre el cierre aparecieron sondeos por Kevin Lomónaco desde Alemania y por Felipe Loyola desde Brasil, movimientos que tensaron pero que al final no desembocaron en nada.

Quinteros le dará importancia a los juveniles de Independiente

Ahí asoma el rasgo que diferencia a Quinteros de Julio Vaccari, quien se quedó sin crédito con la dirigencia. El flamante DT pretende integrar a los juveniles como parte del plan, no como parche, y lo dijo sin rodeos. “Fueron fundamentales en otros procesos por su sentido de pertenencia y ganas de triunfar”, explicó. La inclusión será gradual y en un contexto favorable, sin entregarles la mochila del salvataje. Un volantazo importante para un club que escuchó críticas a Vaccari por no animarse a darles minutos a tiempo. Quinteros conoce ese terreno, lo trabajó en Vélez y Colo Colo, y lo pone en el centro de su proyecto.

“Los juveniles tienen que empezar a participar cuando el equipo esté en un ámbito positivo, no darle la total responsabilidad a un chico del club. Terminan siendo muy importantes porque ellos tienen el sentido de pertenencia que no tiene ninguno, declaró con mucha cautela en un tema complicado. Finalmente, dijo que Los vamos a tener muy en cuenta, como en cada lugar donde estuve”, algo que difiere mucho de la forma en la que trabajaba su predecesor.

Cómo afecta la llegada de Quinteros al próximo mercado de pases de Independiente

Con respecto al mercado, potenciar pibes significa aumentar patrimonio y capacidad de negociación. Nombres hay y generan expectativas. Enzo Taborda, Joel Medina, Tomás Parmo y Fernando Closter aparecen en la primera línea de la cantera. El plan pide un mix inteligente, minutos progresivos y escenarios controlados para consolidar cotizaciones. Si el equipo recupera funcionamiento, los juveniles se insertan con menos riesgo y más valor agregado. Por supuesto que también hay que tener en cuenta los contratos, ya que sin blindajes por parte de la dirigencia, todo será para nada.

Por eso Quinteros ató su discurso a la planificación anual. Dijo que esta etapa sirve para conocer a fondo el plantel, detectar necesidades y diseñar la próxima pretemporada. Ese diagnóstico empalma con decisiones de libros de pases, donde Independiente necesita un nueve que compita de verdad con Gabriel Ávalos y un zaguero de jerarquía como refuerzos prioritarios.

El frente contractual es decisivo. El Rojo arrastra años de erosión patrimonial por ventas apuradas o litigios evitables. El nuevo ciclo pide una actualización ordenada, ya que lo más importante es detectar talentos y blindarlos con importantes cláusulas de rescisión, para cuando aparezca el interés extranjero. Cuando el DT habla de confianza también se refiere a esto, futbolistas que sienten respaldo y a la vez ven una hoja clara de crecimiento deportivo y económico.

Quinteros desembarca con una identidad reconocible y con un plus que Independiente necesita recuperar, la convicción de que el proyecto deportivo y el patrimonial pueden convivir. Su apuesta por los juveniles, sin urgencias ni demagogia, marca una diferencia respecto del ciclo anterior y abre una ventana de oportunidad. Si el club acompaña con contratos inteligentes, scouting quirúrgico y decisiones a tiempo, el Rojo estará encaminado a volver al lugar de competitividad que su grandeza exige.