La jugada silenciosa que mantiene a Rivero como la gran apuesta de River a pesar del interés internacional
Lautaro Rivero atrae miradas desde todos lados, pero la dirigencia del Millonario se aseguró de que siga en el club por un tiempo más.
Desde la eliminación en Copa Libertadores y la derrota contra Deportiva Riestra, el futuro del proyecto de Marcelo Gallardo en River es cada vez más incierto. Sin embargo, en medio de las críticas y las dudas, una de las pocas certezas que encontró el Millonario en este semestre llegó desde el fondo: la irrupción de Lautaro Rivero como zaguero titular. Su aparición reforzó la defensa y le dio al equipo un aire de solidez necesario.
El defensor de 21 años fue repescado desde Central Córdoba, y en poco tiempo logró relegar a jugadores de peso como Lucas Martínez Quarta y Paulo Díaz. Sus actuaciones encendieron el radar de Lionel Scaloni, quien analiza convocarlo a la Selección Argentina para la próxima fecha FIFA. A tal punto llegó su crecimiento, que ya se habla de ofertas del exterior que podrían tentar tanto al futbolista como a la dirigencia de River.
Lautaro Rivero tiene una oferta “imposible de rechazar”
Así lo informó Hernán Castillo, periodista que afirmó que el entorno del futbolista tiene una oferta “imposible de rechazar”. Si bien no se confirmó de qué equipo se trata, sería una institución top europea la que lo busca, similar a lo que sucedió con Franco Mastantuono y su salida a Real Madrid. Sin embargo, hay un factor que separa a estos dos casos.
Y ahí aparece la jugada silenciosa que explica por qué River mantiene la calma frente a los rumores de salida: la cláusula de rescisión de 100 millones de euros que el club le fijó a Rivero hace apenas unos meses. Una cifra imposible de considerar para cualquier equipo, pero que le permite a la dirigencia blindar a su joya y, al mismo tiempo, negociar con tranquilidad si llegan propuestas importantes.
Después de la venta de Mastantuono, la comisión directiva encabezada por Jorge Brito tomó la decisión de fijar cláusulas históricas para sus talentos emergentes. Rivero fue uno de los principales beneficiados, al igual que otros juveniles como Alejo Woiski y Bautista Dadín. El objetivo es que estas promesas no se vayan en el próximo mercado de pases de River o los siguientes, sino que salgan recién cuando desee la dirigencia.
En el caso de Rivero, la apuesta parece haber dado resultado. En pocos meses pasó de ser un repuesto en la nómina del Mundial de Clubes a convertirse en titular indiscutido y candidato a la Selección. Así, el Millonario se asegura que Rivero sea, al menos por un tiempo más, el estandarte de la línea de fondo y un símbolo del nuevo modelo dirigencial.