Talleres se reacomoda: Fassi prometió un cambio de rumbo en el mercado de pases
El cuadro cordobés debe hacer las cosas de manera distinta a lo que demostró en el último período de transferencias.
Talleres vive días de definición dentro y fuera de la cancha. El equipo dirigido por Carlos Tevez logró un leve repunte en la Liga Profesional, pero sigue lejos del nivel que se esperaba tras el esfuerzo económico realizado en el último semestre. La sensación es de deuda pendiente tras un año con altibajos, donde los refuerzos tuvieron rendimientos irregulares y el club debió convivir con la amenaza del descenso. Mientras tanto, se aproxima un nuevo proceso electoral que definirá el futuro político e institucional del conjunto cordobés.
En ese contexto, el mercado de pases de Talleres aparece como un punto de inflexión. Las decisiones tomadas en la ventana anterior dejaron lecciones claras y la dirigencia ya proyecta cambios en la planificación deportiva. Las críticas de los hinchas, sumadas a la falta de resultados, empujaron a Andrés Fassi a hacer una autocrítica pública. En diálogo con Perfil Córdoba, el presidente rompió el silencio y dejó frases que anticipan un giro en la gestión y una nueva estrategia para encarar el próximo mercado.
Fassi habló sobre el mercado de pases de Talleres
“Tuvimos un semestre alicaído en lo deportivo. Me hago cargo, no tiro la pelota afuera. Me equivoqué, corregí y seguramente me voy a seguir equivocando. El fútbol te enseña todos los días y yo seguiré aprendiendo hasta el día que me muera”, expresó Andrés Fassi. El máximo dirigente, que lleva más de una década al frente del club, reconoció públicamente que la última planificación deportiva no dio los resultados esperados, especialmente tras un libro de pases en el que el equipo no logró cubrir todas las necesidades que había marcado el cuerpo técnico.
Con la autocrítica sobre la mesa, Fassi dio señales de un cambio de rumbo en la gestión. “Adentro de la cancha las cosas no se dieron. Por factores externos, de los que no hablo, y por factores internos, de los que sí hablo y hago la autocrítica. ¿Dejamos de hacer cosas? Sí. ¿Decidimos mal? Es cierto”, reconoció. Las palabras del presidente no solo reflejan su aceptación de errores en el armado del plantel, sino también una apertura a corregir el modelo deportivo que, durante años, le dio identidad y éxito institucional al club.
Talleres venía de sostener un crecimiento constante, con presencia internacional, títulos y una estructura financiera sólida. Sin embargo, los últimos meses dejaron al descubierto que el modelo basado en la compra de jóvenes con proyección y la posterior venta no siempre garantiza resultados inmediatos. Esta vez, la necesidad pasa por reforzar el plantel con experiencia y jerarquía, dos aspectos que el propio Tevez pidió de forma insistente y que, según Fassi, estarán en la agenda de prioridades para la próxima ventana de transferencias.
El presidente también se refirió al presente deportivo y a la posición del club en la tabla, en un contexto donde la pelea por la permanencia se volvió tema central: “Aun así, creo que es injusto el lugar que hoy ocupamos en la tabla. Pero es lo que nos toca y hay que convivir con esto. Nadie quiere volver a la Primera Nacional y haremos todo lo posible para que eso no suceda”. Las declaraciones muestran un Fassi más prudente, consciente de que la gestión deportiva necesita ajustes si el club quiere volver a ser protagonista.
Está claro que la dirigencia busca tender puentes con Tevez y su cuerpo técnico para redefinir prioridades de cara al nuevo ciclo. Se espera que, esta vez, el club apunte a incorporar menos nombres pero de mayor peso específico, en lugar de apostar a promesas que necesitan tiempo de adaptación.
Mientras tanto, el clima electoral le suma presión a cada decisión. Fassi sabe que el próximo período de transferencias puede ser determinante no solo para sostener la categoría, sino también para recuperar la confianza del socio y del hincha. En un Talleres que intenta reacomodarse tras un semestre turbulento, el propio presidente parece haber entendido que los errores se pagan caro, y que el cambio debe empezar pronto.