Boca planifica el mercado de pases: la decisión que cambia los planes de refuerzos
Juan Román Riquelme tomó una determinación clave a la hora de armar el plantel para el año que viene, que será crucial.
Todo lo que suceda en el mundo Boca en estos días está marcado por el fallecimiento de su DT, Miguel Ángel Russo. El club se reacomodó emocionalmente bajo la conducción de Claudio Úbeda, mientras Juan Román Riquelme mantiene el rumbo del proyecto deportivo. Pero más allá del banquillo, el foco ya se traslada a otro punto clave, el armado del plantel para el próximo año. En medio de una campaña irregular, la prioridad es sostener la competitividad sin desarmar la base del equipo.
La inesperada sucesión de salidas en el arco obliga a repensar toda la planificación. Sergio “Chiquito” Romero está a un paso de sumarse a Argentinos Juniors tras un acuerdo con la dirigencia xeneize, Javier García finaliza su vínculo en diciembre, y Leandro Brey podría salir a préstamo para sumar minutos. Ese escenario, casi de golpe, dejó expuesta una necesidad inmediata: deberá llegar un arquero en el próximo mercado de pases de Boca.
Boca necesita un arquero para el 2026
La cesión de Romero fue el primer movimiento que alteró los planes. El histórico arquero, desplazado en la consideración desde la llegada de Agustín Marchesín, aceptó la posibilidad de continuar su carrera en La Paternal. Boca liberaría los últimos sueldos del año y Romero ganaría continuidad en su carrera, al menos por Copa Argentina. La salida de un jugador que estuvo a punto de ser ídolo con sus actuaciones en 2023, pero que de a poco se convirtió en villano, entre errores bajo los tres palos y cuestiones extrafutbolísticas.
En paralelo, el caso de Brey plantea un dilema de gestión. El arquero de 22 años, con contrato hasta 2029 y cláusula de 20 millones de dólares, fue pedido por Argentinos Juniors antes que por Romero, pero Boca rechazó la cesión por ahora. La explicación desde el club es que debe tener rodaje, pero no potenciando a un rival directo. Aun así, su préstamo en 2026 parece casi un hecho, en busca de continuidad y crecimiento.
La combinación de esas tres situaciones deja al Xeneize con un solo arquero consolidado en el plantel profesional: Agustín Marchesín, quien de por sí generó bastantes dudas en el último tiempo. Por eso, la secretaría técnica analiza alternativas para reforzar el puesto. No está definido si el apuntado será un arquero de jerarquía para competir de igual a igual con el ex Lanús o un perfil joven para acompañarlo. En ambos casos, el objetivo es evitar que el arco vuelva a ser un punto débil en un año donde la estabilidad deportiva será crucial.
En definitiva, Boca planifica su próximo mercado con la certeza de que la reconstrucción del arco será la primera prioridad. La salida de Chiquito Romero, el final del ciclo de Javier García y la búsqueda de minutos para Brey modificaron por completo la estrategia. El equipo se construye de atrás para adelante, y en un 2026 donde Boca debe volver a competir internacionalmente, la búsqueda de un arquero será clave.