Gustavo Costas puede perder una figura clave para los últimos años de la Academia, o asegurarla hasta el final de su carrera.

Racing tiene el foco dividido entre la competencia y la planificación del año que viene. La dirigencia ajusta números y mira el calendario, mientras el cuerpo técnico insiste en sostener la línea competitiva gracias a la cual tiene posibilidades de salir campeón de la Copa Libertadores. En Avellaneda asumen que algunas decisiones no pueden demorarse más: habrá ofertas, renovaciones y también salidas que ordenen el plantel.

En ese tablero, el mercado de pases de Racing aparece condicionado por un expediente que excede la lógica fría: el futuro de un emblema. La mesa chica ya trazó escenarios, porque de esa resolución dependen otros movimientos (cupos, presupuesto y hasta roles de liderazgo). Hay consenso en que, sea cual sea el camino, debe primar el respeto por la trayectoria y la coherencia con el proyecto deportivo.

Gabriel Arias puede renovar y retirarse en Racing como suplente

El protagonista de la novela es Gabriel Arias. El capitán termina contrato a fin de año y tiene sobre la mesa una propuesta para continuar un año más y retirarse en el club, tal como informó Racing de Alma, pero con “merma considerable” respecto de su vínculo actual y asumiendo un rol secundario: arrancar 2026 como suplente de Facundo Cambeses, hoy titular y con impulso extra tras su citación a la Selección Mayor.

El manager Sebastián Saja lo blanqueó hace semanas: “A Gabi ya le comunicamos que nuestra intención es que renueve y continúe en el club”. Es una invitación a cerrar el círculo en casa, pero también el reconocimiento de que los parámetros cambiaron, ya que el arquero que durante años sostuvo al equipo en noches bravas hoy debería aceptar menos minutos y otro peso específico en la estructura.

Hace un mes, en plena racha irregular en el torneo local, Arias se paró ante los micrófonos y se hizo cargo de errores puntuales: “Cualquier error, y más mío, cuesta caro. Soy el principal responsable cuando las cosas no salen. Tengo que exigirme más”, dijo. También despejó fantasmas: “Pelearme con Gustavo sería pelearme con Racing. Nunca haría eso”. Acto seguido, fue relegado del puesto de titular.

Para la dirigencia, retenerlo como respaldo de Cambeses aporta valor futbolístico y simbólico, dado que mantiene un líder positivo en el vestuario y evita salir a buscar un arquero en un mercado inflado. La contracara es que si Arias no acepta el nuevo marco, Racing deberá salir a cubrir ese lugar con un suplente confiable y ajustar el presupuesto para no resentir otras prioridades del plantel. De cualquier forma, es una negociación delicada que puede traer fuertes consecuencias de cara al año próximo.