Boca inicia su limpieza profunda: las bajas confirmadas y las evaluaciones que marcarán el mercado de pases 2026
Riquelme tiene en claro que hay jugadores que sobran en el plantel, y hay varios que están en camino a irse del club a fin de año.
Boca se prepara para un recambio estructural que va más allá del banco de suplentes. Con el cierre del año a la vista y un plantel que se sobredimensionó en número pero no en respuestas, en Brandsen 805 empezó la etapa de decisiones: ajustar el gasto, aligerar los sueldos y ordenar jerarquías antes de volver a competir en 2026.
En ese sentido, el mercado de pases de Boca ya no se piensa como una suma compulsiva de nombres, sino como un proceso con prioridades claras, donde piensa definir salidas, blindar lo que sirve y cubrir vacantes puntuales. El club viene de una seguidilla de definiciones en el arco y, en paralelo, de conversaciones abiertas con referentes y secundarios para reconfigurar el vestuario.
Las salidas confirmadas de Boca para 2026
La primera ficha ya cayó: Sergio “Chiquito” Romero rescindió y acordó su llegada a Argentinos Juniors, un movimiento que libera salarios y cierra un ciclo marcado por picos altísimos y un final sin minutos. Es una salida que tiene toda la lógica del mundo, pero según informó el periodista Federico Cristofanelli, es solo la primera de varias que están por venir.
Detrás, las bajas incluyen a Cristian Lema (separado y sin participar del día a día), Frank Fabra e Ignacio Miramón, quienes transitan sus últimas semanas como xeneizes, tal como confirmó el mismo comunicador. En el caso del volante, el préstamo no se renovará tras un año con escaso rodaje. Javier García culmina contrato en diciembre y su continuidad está en evaluación; no hay resolución tomada, a pesar de su casi nula participación en la cancha en este último tiempo.
Boca y los futbolistas en evaluación para 2026
El otro frente es el de los “observados” que iniciarán el 2026 bajo lupa. Luis Advíncula, Lucas Blondel, Agustín Martegani y Lucas Janson arrancarán la pretemporada en evaluación deportiva y contractual. El caso del peruano suma un componente externo: Alianza Lima sueña con repatriarlo, pero en Boca priorizan una venta (no un préstamo) y, por ahora, no hay ofertas formales en la mesa.
El reordenamiento también impacta en el arco para 2026. Con Romero fuera, García por definir y la posibilidad de que Leandro Brey salga a préstamo para sumar minutos, todo apunta a que el club irá por un arquero que compita con Agustín Marchesín o, al menos, que asegure un suplente de garantías. El objetivo es que el puesto deje de ser una zona de incertidumbre.
Más allá de las oportunidades que pueda ofrecer el mercado, la prioridad en este fin de año será terminar de ordenar salidas y cubrir necesidades específicas (arquero y, según evolucione el lateral derecho, un marcador), antes que incorporar por incorporar. Las primeras decisiones ya se tomaron; las que faltan serán las que definan el tono del próximo año.