Más allá de cómo salga el partido decisivo, estos clubes están esperando con ansias el regreso de cuatro joyas argentinas.

La Selección Argentina Sub 20 está a un paso de volver a gritar campeón. Después de 18 años, el equipo de Diego Placente alcanzó la final del Mundial Sub 20 de Chile y buscará el séptimo título de su historia ante Marruecos. La ilusión es grande y el grupo de jóvenes futbolistas que se ganó el corazón del país también empieza a ser observado con atención desde sus clubes, donde cada uno de ellos es parte de una historia diferente pero un mismo contexto: la necesidad urgente de soluciones.

En el mercado de pases de Talleres, Newell’s y Godoy Cruz, la prioridad no será incorporar sino recuperar. Los protagonistas que hoy están en Chile no solo representan al futuro de la selección sino también al de sus instituciones. Talleres atraviesa una crisis deportiva que llevó a su presidente, Andrés Fassi, a reconocer errores y prometer un cambio de rumbo. Newell’s vive días de tensión con Cristian Fabbiani bajo observación de la dirigencia. En Mendoza, Godoy Cruz pelea por escapar del fondo de la tabla y busca aire en la Liga Profesional. En ese escenario, el regreso de sus juveniles mundialistas puede convertirse en una bocanada de esperanza.

Talleres espera con ansias a Santino Barbi y Santiago Fernández

Santino Barbi y Santiago Fernández, ambos formados en Talleres, fueron piezas fundamentales en la campaña que llevó a la Albiceleste a la final. Barbi, arquero de 20 años, dejó atrás un error viral en la fase de grupos y se consolidó con actuaciones decisivas ante Colombia, donde salvó al equipo en los momentos más difíciles. Su figura se agigantó en medio de un certamen impecable, con seis victorias consecutivas y apenas dos goles recibidos. Fernández, defensor de 20 años, también se ganó la confianza de Placente, y llegó a convertirse en una de las revelaciones del torneo.

Talleres los espera con ansiedad. El club cordobés necesita reconstruir la base de un plantel golpeado por la irregularidad y la falta de liderazgo. Fassi ya reconoció que el modelo de compras fallidas debe cambiar y que el futuro pasa por los jugadores surgidos en la casa. En ese contexto, tanto Barbi como Fernández podrían ponerse a disposición apenas regresen de Chile, independientemente del resultado de la final.

Valentino Acuña le da esperanzas a Newell’s, y Santino Andino a Godoy Cruz

Valentino Acuña vive una realidad similar en Newell’s. El mediocampista ofensivo de 19 años fue titular durante buena parte del Mundial y es uno de los nombres más prometedores del fútbol argentino. Es una de las figuras de la Lepra y un jugador que combina talento y recorrido internacional. En Rosario lo consideran clave para reactivar un equipo que todavía no logró consolidar la idea de Fabbiani y que depende, más que nunca, de la energía de los jóvenes.

El último de la lista es Santino Andino, delantero de 19 años de Godoy Cruz. Su Mundial fue irregular en minutos, aunque dejó un gol inolvidable ante Australia y participaciones valiosas en cada ingreso. En Mendoza lo extrañan. El Tomba lleva seis partidos sin ganar y su entrenador, Walter Ribonetto, debe recurrir a juveniles ante las bajas de peso en el plantel. La vuelta de Andino podría coincidir con el clásico frente a San Martín de San Juan, una cita que el club vive como final anticipada por la permanencia.

La final del Mundial Sub 20 se jugará el domingo en Santiago de Chile. Sea cual sea el desenlace, estos jóvenes volverán al país con una experiencia que supera cualquier entrenamiento. Son parte de una generación que recuperó la identidad de la selección juvenil y que, al mismo tiempo, representa el aire fresco que sus clubes necesitan para salir de la crisis.