La conferencia del DT del Rojo tras otra dura derrota deja entrever lo que se viene para el 2026 del cuadro de Avellaneda.

En el mundo Independiente, ya no alcanza con poner excusas. Las derrotas se acumulan, el ánimo del plantel se deteriora y el clima en Avellaneda empieza a oler a final de ciclo. Gustavo Quinteros, consciente del desgaste, comenzó a hablar de otra manera. Su discurso cambió el tono y dejó entrever que el próximo año podría traer decisiones drásticas.

El mercado de pases de Independiente se perfila como un punto de quiebre. La dirigencia, con Daniel Seoane y Néstor Grindetti a la cabeza, planea reducir el plantel y vender futbolistas para equilibrar las finanzas, una estrategia que choca con la urgencia futbolística que vive el equipo. En paralelo, Quinteros empieza a aceptar que el proyecto actual necesita una revisión profunda, incluso si eso implica prescindir de nombres con peso dentro del vestuario.

Las frases de Quinteros tras la derrota de Independiente

El técnico lo explicó tras la derrota ante San Martín de San Juan. “Lamentablemente a la hora de defender nos equivocamos, y a la hora de definir también. La falta de efectividad y confianza es increíble. Fallamos situaciones abajo del arco, mano a mano, de penal. Es algo mental”, reconoció el DT. Sus palabras reflejaron el agotamiento de un ciclo en el que ni el trabajo ni los cambios tácticos logran torcer la racha negativa. Los jugadores no están al 100%, el gol que nos meten hoy es una falla influenciada por este mal momento y esta angustia larga que estamos viviendo”, agregó.

Quinteros también habló de la parte emocional, el gran enemigo invisible que condiciona al plantel. “Hay que trabajar mucho la cabeza. El plantel trabaja bien en la semana, pero vamos a necesitar hacer mucho más para ganar”, explicó. Y, en un gesto de autocrítica, reconoció: Me siento muy en deuda con la gente. En los clubes grandes hay que pelear campeonatos y espero que el año que viene podamos llegar a eso. Hay que superar esta angustia. Hay que hacer todo lo posible para revertir esta situación”.

Las frases dejan en claro lo que se viene. En el cuerpo técnico y la dirigencia saben que los próximos meses servirán para sentar las bases de un recambio general. Si bien aún quedan cinco partidos para terminar el semestre, la planificación de 2026 ya comenzó en silencio. La idea es incorporar jerarquía y realizar una pretemporada intensa que marque un nuevo punto de partida.

El propio Quinteros lo insinuó al mencionar que “recién estoy conociendo al plantel” y que “hay jugadores que no les pude dar demasiados minutos para ver cómo resuelven en estos momentos”. Son señales de que el entrenador evalúa cada caso y empieza a proyectar el armado de un nuevo equipo. Independiente necesita un golpe de timón, y todo indica que el cambio está más cerca de lo que parece.