Un jugador surgido en la Lepra, que ya había tenido su chance con Fabbiani, vuelve a estar convocado a la Primera en un contexto de crisis.

Newell’s pasa por un momento límite. Con tres fechas por delante y el descenso al acecho, Lucas Bernardi intenta reordenar un equipo que no logra sostener una idea de juego y acumula más frustraciones que respuestas. El entrenador interino asumió con la misión de rescatar lo que queda del torneo y, sobre todo, de recuperar el sentido de pertenencia en un plantel golpeado anímicamente.

El mercado de pases de Newell’s aparece en el horizonte, pero el presente no da respiro. Sin la posibilidad inmediata de incorporar refuerzos y con un plantel diezmado por sanciones y lesiones, Bernardi comenzó a mirar hacia las divisiones inferiores en busca de soluciones. Por eso, ahora la idea es apelar al semillero para renovar energías y sumar variantes ofensivas.

Newell’s convocó a Francisco Scarpeccio a la Primera

En ese contexto, el DT sorprendió en la última práctica al convocar por primera vez al delantero Francisco Scarpeccio, categoría 2006, goleador de la Reserva con cinco tantos en la temporada, según informó el periodista Agustín Malvestitti. El juvenil ya había tenido una convocatoria en Primera durante el empate ante Estudiantes en La Plata, pero esta vez su inclusión tiene otro peso ya que llega en medio de la urgencia, cuando el equipo necesita goles y frescura para sostener la permanencia.

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Scarpeccio tendrá su chance en la Primera de Newell’s. (Foto: Instagram @franscarpeccio)

Bernardi conoce bien al atacante, ya que lo dirigió durante su etapa al frente de la Reserva. Allí, Scarpeccio fue figura en varios partidos y se ganó la titularidad tras anotar el tanto decisivo en el clásico local frente a Rosario Central. Ahora, con el visto bueno del cuerpo técnico, podría tener minutos ante Unión, en un duelo clave para escapar de la zona roja.

Cabe destacar que el entrenador decidió limpiar el plantel principal de nombres que no cumplieron las expectativas, entre ellos Gaspar Iñíguez, Josué Colmán y Alejo Tabares, que bajaron nuevamente a Reserva. En paralelo, la dirigencia ya dio de baja el contrato de Darío Benedetto, y así liberó un cupo que podría abrirle la puerta a los juveniles.

Lo que Bernardi intenta es lograr un equilibrio entre experiencia y juventud que le permita competir sin sobreexponer a los chicos del club. Nadie tiene el puesto asegurado y el esfuerzo será la única garantía para sostener el sueño de la permanencia. En medio del caos, el ascenso de Scarpeccio es un símbolo de esperanza para un Newell’s que se aferra a su cantera para volver a respirar.