En plena crisis, el Millonario mueve fichas para el 2026, donde espera dejar atrás un semestre repleto de decepciones.

Marcelo Gallardo, en medio de su segundo ciclo al frente de River, afronta semanas decisivas mientras la clasificación a la Copa Libertadores 2026 pende de un hilo. La derrota frente a Gimnasia en el Monumental reavivó las dudas sobre el rumbo futbolístico y también sobre los nombres que seguirán el próximo año. Entre los hinchas, el clima es de una preocupación cada vez más intensa.

En ese contexto, el mercado de pases de River será un punto clave para entender cómo se reestructurará el plantel. Con un equipo que perdió solidez y una dirigencia que posterga definiciones sobre el futuro del técnico, ya comienzan a definirse salidas de peso. El panorama financiero también condiciona, pero en este caso la noticia que más impactó tiene que ver con una figura histórica, uno de los referentes más emblemáticos de los últimos años.

Enzo Pérez se va de River a fin de año

Se trata de Enzo Pérez, quien no renovará su contrato y tuvo su última presentación en el Monumental. El mendocino, de 39 años, había regresado a Núñez por pedido expreso de Gallardo, en un intento por recuperar jerarquía y liderazgo en un vestuario que lo necesitaba. Sin embargo, su segundo ciclo fue muy distinto al anterior: menos minutos, menos protagonismo y un contexto futbolístico completamente diferente al de los años de gloria.

Según informó el periodista Matías Cabezas, el mediocampista ya le comunicó a su entorno que no continuará en 2026, aunque no se retirará del fútbol profesional. Su salida representa el final de una etapa, y deja a River sin una de sus voces más influyentes dentro del vestuario.

Antes del partido contra Gimnasia, Enzo había hablado con ESPN y había dejado en claro que el plantel es consciente del momento que atraviesa. “Estamos en una situación difícil y compleja, porque no esperábamos llegar a fin de año con tanta presión”, reconoció. También apuntó que el grupo “debe reaccionar” y que River “tiene la obligación de estar en la Copa Libertadores”, un objetivo que puede definir si el Muñeco sigue o no en su puesto el próximo año.

Mientras tanto, el club intenta concentrarse en lo inmediato: ganar los últimos partidos para asegurar el cupo a la Libertadores. Pero Gallardo y la dirigencia saben que el plantel necesita una renovación profunda y que el ciclo de varios históricos está llegando a su fin. Si el Muñeco decide continuar, deberá hacerlo en un River muy distinto al que soñó reconstruir con Enzo como bandera.