Tras haber perdido su chance de volver a salir campeón de la Copa Libertadores, la Academia se levanta y piensa en el futuro.

Racing termina el año con una sensación agridulce. El recorrido en la Copa Libertadores devolvió al club al lugar que los hinchas sienten propio, el de los grandes protagonistas del continente. Sin embargo, la eliminación ante Flamengo dejó una herida que todavía no cicatriza y obliga a reflexionar sobre los pasos a seguir. En Avellaneda se valora lo conseguido, pero la mirada ya está puesta en lo que viene.

La dirigencia, encabezada por Diego Milito, comenzó a proyectar las bases del próximo año. En la intimidad del Cilindro se entiende que el mercado de pases de Racing será el punto de partida para definir cómo encarar 2026. Está claro que el ídolo está en deuda en cuanto a los refuerzos que puedan llegar, ya que no hubo demasiada jerarquía en el último libro de pases. Milito, fiel a su estilo, apuesta a la planificación y al trabajo silencioso.

Gustavo Costas sigue en Racing en 2026

En ese contexto, el presidente tomó una decisión clave: ofrecerle a Gustavo Costas la renovación de su contrato por un año más. “El día viernes nos juntamos con el cuerpo técnico y le ofrecimos a Costas continuar un año más con nosotros. Esperemos que cuando termine el campeonato él lo decida y podamos rubricar el nuevo contrato”, declaró Milito a TNT Sports. Y agregó: “Queríamos que él tenga la tranquilidad de que estamos muy conformes y muy contentos con su trabajo”. El gesto llegó apenas horas después del golpe anímico por la eliminación copera, y fue una muestra clara de respaldo.

Costas, emocionado por la propuesta, respondió con la franqueza que lo caracteriza. “Le quiero agradecer a Diego por haberme dicho de continuar. Es algo que le agradecí de corazón”, expresó. Luego, en conferencia de prensa, fue contundente sobre los objetivos:Nosotros tenemos que ponernos la vara cada vez más alta. Acá nadie se conforma. Quedamos entre los mejores cuatro de América, sí, pero lo que queríamos era ganarla”, declaró, fiel a la exigencia que se supo poner desde un principio.

En medio de los últimos compromisos de la Liga Profesional, el entrenador insistió en mantener la unidad y el enfoque. “Era muy difícil porque teníamos el sueño de ganar la Copa y quedar afuera nos dolió a todos. Pero tenemos que levantar la cabeza. Nos propusimos ganar los tres partidos que nos quedan y apuntar a clasificar a la próxima Libertadores”, señaló. La Academia busca ahora mirar hacia adelante, sin perder de vista el aprendizaje de los tropiezos.

Milito y Costas coinciden en que el club debe sostener una línea de trabajo que potencie lo construido. La Academia recuperó su conexión con los hinchas, volvió a ser competitiva y demostró que puede pelear en la élite. El desafío, ahora, es mantener esa base, reforzar los puntos débiles y llegar a 2026 con un proyecto consolidado.