El Pincha volvió a perder y puede quedar afuera de los playoffs, lo cual pone en peligro la planificación de la dirigencia para el mercado de pases.

Estudiantes llega a la recta final del año entre la frustración deportiva y un clima interno que se volvió más denso de lo esperado. La derrota frente a Argentinos Juniors puso en riesgo la clasificación a los playoffs, y encendió una discusión pública que sacudió al club desde adentro. Los rumores sobre la continuidad del cuerpo técnico se mezclaron con un cierre de temporada irregular y con una sensación de desgaste acumulado.

En paralelo, el mercado de pases de Estudiantes es un punto inevitable en la discusión. La dirigencia deberá tomar decisiones importantes en los próximos días, con un plantel que mostró altibajos y con un entrenador que ya no oculta su incomodidad. Las últimas semanas evidenciaron diferencias profundas en la planificación deportiva y dejaron en claro que el futuro no está asegurado.

La frase de Domínguez que enciende las alarmas en Estudiantes

Recién desde aquí se puede revelar lo que es hoy la gran incógnita del Pincha: Eduardo Domínguez apuntó directamente a Juan Sebastián Verón y abrió un frente que nadie imaginaba en público. Tras la caída en UNO, el técnico soltó una frase que dejó al club en tensión. “Hay que ver qué es lo que quiere el club, no depende de uno, nunca dependió de uno. Depende de la visión del club, hay que ver si concuerda con lo mío. Ya me quisieron sacar a mitad de año, disparó.

La conferencia no terminó ahí. Domínguez profundizó su malestar al recordar promesas incumplidas. “En un momento me dijeron que yo me tenía que quedar cuatro, cinco años… y en dos meses ya me quisieron cortar la cabeza. Ustedes saben lo que pasó y miran mucho para otro lado”, dijo, en un mensaje que apuntó incluso a la prensa. El entrenador dejó claro que siente un desgaste que ya no puede disimular.

Cuando le consultaron sobre su continuidad, el DT tampoco brindó señales de certeza. “De qué vale lo que yo creo. No estamos acostumbrados a largos procesos en el fútbol argentino, es muy raro. Somos muy exitistas. Lo hablaba con Marcos (Angeleri), solamente tiene éxito el que gana”. La frase expuso un escenario que hoy tiene al Pincha pendiente de resultados ajenos para entrar a los playoffs y sin garantías de estabilidad para el próximo año.

Mientras la dirigencia intenta bajar el tono de la discusión, la interna ya está al rojo vivo. El club deberá resolver si respalda al técnico o si inicia un nuevo ciclo. Y lo que ocurra definirá tanto el 2026 como el rumbo a largo plazo de un proyecto que parecía consolidado, pero que hoy vuelve a moverse en terreno inestable.