El puesto de Claudio Úbeda en Boca está en duda tras la eliminación en el Torneo Clausura, y analizamos tres perfiles que lo pueden reemplazar.

Boca pasa por días de incertidumbre después de la eliminación ante Racing, un golpe que fue un baldazo de agua fría tras al cierre de año y que dejó en suspenso la continuidad de Claudio Úbeda. Hasta antes de la semifinal, el club trabajaba con un panorama claro, con un ciclo que, pese a sus limitaciones, había recuperado orden interno y buenos resultados. Pero la derrota, sumada a decisiones tácticas que generaron malestar, reabrió un escenario que parecía cerrado.

Ese nuevo contexto impacta de lleno en el mercado de pases de Boca, que ya estaba bosquejado en función del proyecto 2026. Juan Román Riquelme y Marcelo Delgado habían trabajado sobre refuerzos puntuales para competir en la Copa Libertadores, pero ahora deberán definir primero quién conducirá al plantel. Con ese panorama, analizamos tres candidatos con estilos distintos y compatibilidad variada con un Boca que necesita identidad, valentía táctica y liderazgo fuerte para volver a competir.

Nico Diez puede “modernizar” a Boca

El primero es Nicolás Diez, una de las revelaciones del fútbol argentino en 2025. Su Argentinos Juniors fue uno de los equipos con más posesión del torneo y mayor generación de ocasiones claras, además de un juego vistoso y elegante pocas veces visto en los últimos años de nuestra liga, aunque también con un déficit serio de eficacia frente al arco. Su estilo propone circulación rápida, creatividad asociada y control de la mitad de la cancha, algo que podría potenciar a Palacios, Zeballos y Paredes.

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Nico Diez, un DT del gusto de Riquelme. (Foto: Imago)

El riesgo con Diez está en los mano a mano: cayó en cuartos del Apertura y del Clausura, y perdió una final histórica de Copa Argentina. Boca lo necesita para la Libertadores, donde los detalles definen series. A su favor, logró que Argentinos compita todo el año con presupuesto reducido y tuvo aciertos de scouting como Hernán López Muñoz, aunque también fracasos como la apuesta por Chiquito Romero. Diez sería una apuesta por un proyecto de juego, más que por un entrenador con pergaminos.

Cacique Medina, el candidato para un Boca más directo

El segundo nombre, Alexander “Cacique” Medina, aporta otro perfil: intensidad, verticalidad y competitividad inmediata. Su Talleres, en sus dos ciclos, se caracterizó por presionar alto, atacar espacios y sostener ritmos físicos elevados. Ganó la Supercopa Internacional 2025 ante River, aunque luego quedó atrapado en una racha adversa que lo llevó a renunciar. Aun así, sus equipos compiten fuerte, incomodan a los rivales y suelen adaptarse bien a la dinámica de torneos cortos y series internacionales. 

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Cacique Medina podría ordenar a Boca. (Foto: Imago)

Boca podría encontrar en él un salto de agresividad ofensiva que hoy no tiene. Medina también encaja por un aspecto clave por potenciar a jugadores que, con otros DTs, no siempre dan su mejor versión Bajo su conducción, figuras como Valoyes, Santos y Garro llegaron a destacarse en el torneo local. Para un Boca que sufrió por la falta de gol y la desconexión entre Merentiel, Giménez y los volantes, esa virtud pesa.

Guillermo, el viejo conocido que se merece volver a Boca

Por último, el nombre más fuerte y conocido es Guillermo Barros Schelotto. Con experiencia en Libertadores, dos títulos locales con Boca y un estilo ofensivo que privilegia ritmo, amplitud y ataques por bandas, el Mellizo representa una opción de impacto inmediato. Su paso por Vélez muestra irregularidades, pero también un equipo intenso, vertical y competitivo en copas. 

Conoce la presión de La Bombonera, entiende el ADN del club y podría ordenar rápidamente un plantel que necesita jerarquía emocional más que nombres. Guillermo aportaría convicción ofensiva, algo que Boca perdió de a poco. Sus equipos no especulan y buscan protagonismo en cualquier cancha, una identidad que el hincha valora y que el club necesita recuperarse de tres años sin títulos.

El escenario, hoy, tiene más preguntas que respuestas. Úbeda será evaluado y su continuidad depende de una conversación directa con Riquelme. Pero si el ciclo se da por cerrado, Boca ya sabe que tiene tres caminos posibles: un proyecto moderno con Diez, intensidad y agresividad con Medina, o el regreso de un DT que conoce la casa como Guillermo. Boca vuelve a la Libertadores en 2026, y la decisión sobre el banco será el primer mensaje de hacia dónde quiere ir.