El cuadro de La Plata festeja una enorme victoria en el Torneo Clausura, pero no por eso se duerme la gestión de la Brujita.

Estudiantes salió campeón del Torneo Clausura tras una final dramática ante Racing en Santiago del Estero. Tras semanas movidas por la disputa con la AFA, el club comandado por Juan Sebastián Verón, suspendido por el organismo argentino, volvió a coronarse. Y el presidente de la institución siguió la acción desde la popular, pero bajó al campo para compartir el festejo y levantar el trofeo ante su gente.

Con el cuarto título en las últimas dos temporadas ya en las vitrinas, el mercado de pases de Estudiantes será la próxima prueba de esta gestión que hasta ahora tiene unos cuantos puntos positivos. La prioridad, sin embargo, no pasa todavía por refuerzos ni salidas, sino por sostener el proyecto deportivo que volvió a colocar al Pincha en lo más alto. La dirigencia entiende que hay una base sólida y que cualquier decisión deberá ser coherente con una identidad que se fortaleció en la adversidad.

Verón se reúne con Domínguez para definir su continuidad

En ese escenario, la atención se posa ahora en Eduardo Domínguez. Verón confirmó que, una vez cumplido el compromiso ante Platense por el Trofeo de Campeones, se sentará a dialogar con el entrenador para definir su continuidad. “Ahora tenemos un partido. Nos tenemos que enfocar en eso y después del partido ver de sentarnos”, deslizó la Brujita. La frase anticipa una charla que puede ser determinante para el 2026.

La consagración tuvo, además, un valor simbólico fuerte. Estudiantes llegó a los playoffs tras una racha adversa, con suspensiones a jugadores y al propio Verón por el recordado cruce ante Rosario Central. “Revertimos algo que fue muy injusto”, expresó la Brujita, convencido de que el club supo encolumnarse detrás de una causa común. 

En medio de los elogios, Verón sorprendió al elegir a José Sosa como la figura del equipo. A los 40 años, el experimentado volante fue clave en la final y representó, para el presidente, el concepto de liderazgo que baja línea hacia los más jóvenes. “Jugó un partidazo y motivó a todo el resto”, afirmó, destacando la pertenencia y el sentido de identidad que se respira en el plantel.

El título también tuvo una carga personal. Fue el primero desde la muerte de Juan Ramón Verón, y el presidente no ocultó la emoción al agradecer a jugadores, cuerpo técnico e hinchas. Ahora que Domínguez volvió a salir campeón, y revirtió una situación en la que gran parte de la hinchada lo quería afuera de su cargo, quedará en Verón si lo ratifica para que dirija al plantel en 2026.