Boca mira al futuro: el estratégico plan de crecimiento que traza con Rey Domenech para 2026
Una decisión del Xeneize en el mercado de pases será clave para apostar a la proyección de una de las joyas de sus inferiores.
Boca empezó el 2026 con la sensación de que el margen se achicó y que cada decisión debe tener un sentido deportivo inmediato. Entre la presión por incorporar jerarquía y la necesidad de ordenar el plantel, el club también se permitió una apuesta menos ruidosa, pero igual de importante.
En el mercado de pases de Boca, las miradas suelen ir directo a los refuerzos y a las salidas que alivian el vestuario. Sin embargo, puertas adentro también se piensa en cómo proteger a las piezas jóvenes que pueden convertirse en patrimonio futbolístico del club.
Rey Domenech no saldrá a préstamo en Boca
El protagonista en este caso es Camilo Rey Domenech. Aunque tuvo propuestas para salir a préstamo, con sondeos concretos de equipos como Tigre y Platense, en el Xeneize cerraron la puerta y decidieron que su crecimiento se dé adentro, con un plan de rodaje progresivo durante 2026, tal como informó Federico Cristoffanelli.
Boca entiende que el mediocampista es un diamante en bruto al que todavía hay que pulir, y que el salto real de calidad no siempre se construye con una cesión rápida, sino con un proceso controlado y acompañado.
En ese esquema, la presencia de Leandro Paredes funciona como algo más que competencia en el puesto. Rey Domenech tiene una referencia directa en el campeón del mundo, con un vínculo cercano que en el club leen como una oportunidad para acelerar aprendizajes.
Boca tendrá Apertura, Copa Argentina y Copa Libertadores (al menos fase de grupos), un contexto que suele abrir espacios para rotaciones y apariciones, sobre todo si el cuerpo técnico logra administrar cargas y sostener una base competitiva sin quemar a los juveniles.
Rey Domenech ya mostró por qué generó ilusión. Debutó en enero de 2025 en la goleada ante Argentino de Monte Maíz por Copa Argentina y dejó un rendimiento que no pasó inadvertido, al punto de recibir elogios de Ander Herrera, quien lo señaló como un chico “especial” por sus condiciones.
Su 2025, de todos modos, no fue lineal. Una lesión le cortó continuidad y lo fue relegando hasta quedar sin minutos en Primera, un freno que explica por qué el préstamo parecía lógico en este verano.
La apuesta de Boca es llevarlo de a poco, cuidarlo y darle rodaje en 2026 sin sacarlo del radar, con la idea de que vuelva a ser opción real en un plantel que necesita recambio genuino y proyección.