El presidente del Xeneize no se apura a la hora de desprenderse de sus jugadores, sobre todo de aquellos que intenta recuperar.

Boca transita un mercado de pases con menos ruido del esperado, aunque puertas adentro saben que las próximas semanas pueden traer movimientos inevitables. Mientras el plantel trabaja en la pretemporada, la dirigencia monitorea sondeos y consultas sin acelerar decisiones.

En el mercado de pases de Boca, Juan Román Riquelme busca sostener la calma en un contexto donde abundan rumores, pero escasean las ofertas formales que realmente convenzan al club.

Riquelme no se apura para vender a nadie en Boca

Desde ahí se entiende el mensaje que bajó el presidente en las últimas horas. Boca no tiene apuro por desprenderse de jugadores y, sobre todo, no está dispuesto a “regalar” activos que considera importantes para el proyecto deportivo, tal como informaron desde Planeta Boca Juniors.

Riquelme sabe que hay futbolistas que pueden salir, ya sea por falta de continuidad o por interés del exterior, pero marcó un límite nítido. Si llegan propuestas, deberán acercarse a lo que el club considera justo, tanto en montos como en condiciones, sin excepciones.

Uno de los nombres que aparece en ese radar es Kevin Zenón. El volante recibió una oferta del Alavés para salir a préstamo con opción de compra, una fórmula que Boca analiza con cautela, sobre todo porque comparte porcentaje del pase y no quiere resignar valor en una operación apresurada.

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La lectura interna es que Zenón perdió terreno en la competencia, pero sigue siendo un jugador con mercado y proyección. Por eso, en Brandsen 805 están dispuestos a escuchar, aunque sin urgencias y con la idea de que una salida solo se concrete si el negocio resulta conveniente.

Distinto es el caso de Williams Alarcón, otro de los futbolistas sondeados en este inicio de año. Desde Chile y México hubo interés, pero Boca no tiene intención de desprenderse del volante, al que consideran una pieza útil pese a su rol secundario.

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La decisión responde más a una cuestión de equilibrio de plantel que a un análisis económico. Riquelme entiende que liberar jugadores sin reemplazo inmediato puede debilitar zonas sensibles y alterar una planificación que apunta a competir fuerte en la Copa Libertadores.

El tercer nombre que aparece en el escenario es Exequiel Zeballos. El extremo volvió a quedar bajo la lupa tras un cierre de 2025 irregular y el ruido generado en su entorno, aunque por ahora no hay propuestas concretas sobre la mesa.

Boca sabe que Zeballos tiene mercado y que una oferta importante podría cambiar el panorama, pero no contempla una salida a cualquier precio. La prioridad es sostener la base y evitar un éxodo que obligue a reconstruir en plena competencia.