Tras la eliminación en Copa Argentina, la dirigencia del Xeneize le rescinde el contrato a un jugador que no se tenía en consideración.

Boca suma papelones, y parece no tener fondo. La era Juan Román Riquelme como dirigente acaba de ser definida por otra decepción: la eliminación en Copa Argentina ante Atlético Tucumán por 2-1, que significó el décimo partido sin victorias y otro papelón para el tercer ciclo de Miguel Ángel Russo. A esto, ahora se le suma un nuevo golpe que deja en evidencia la falta de previsión y gestión en el club.

El Xeneize cayó en Santiago del Estero y no solo perdió la oportunidad de seguir en competencia y clasificar a la Copa Libertadores, sino que quedó, nuevamente, envuelto en un contexto de crisis institucional y deportiva. Russo todavía no ganó desde su regreso, Leandro Paredes tiene poca compañía en el mediocampo, Cavani cortó una racha de 130 días sin convertir pero con un gol que solo sirvió para decorar la derrota, y la presión sobre Riquelme crece sin pausa.

Esteban Rolón se va libre de Boca

Pero mientras los focos estaban puestos en la cancha, en las oficinas del club se cocinaba otro episodio que golpea al ciclo puertas adentro: Esteban Rolón rescindió su contrato con Boca y se va en condición de jugador libre. Sin lugar en la consideración de Russo y con vínculo hasta diciembre de 2026, el volante decidió poner fin a su etapa en el club, llevándose el pase en su poder y dejando cero pesos en las arcas xeneizes.

Rolón había llegado desde Huracán a mediados de 2021, de la mano del propio Miguelo, y aunque en sus primeros meses fue titular, rápidamente cayó en la consideración de los distintos cuerpos técnicos. En 2023 fue cedido a Belgrano por 18 meses, y a principios de este año retornó al club, donde nunca fue tenido en cuenta. Solo sumó minutos en un amistoso con Fernando Gago como entrenador. En total, disputó 36 partidos y fue parte de tres títulos: Copa Argentina 2021, Copa de la Liga 2022 y Liga Profesional 2022.

La decisión de rescindir sin recuperar nada de la inversión vuelve a encender las alarmas sobre la planificación deportiva y contractual del Consejo de Fútbol. Rolón no era prioridad, pero su salida sin cargo, en pleno cierre del mercado, expone otra falla de una gestión que ya viene golpeada por errores similares. A diferencia de otros “colgados” como Marcos Rojo, Sergio Romero o Cristian Lema, a los que aún se les paga sueldos altos sin ser parte del equipo, en este caso el jugador optó por cortar el vínculo antes de seguir a la deriva.