Riquelme apostó fuerte en el mercado con un refuerzo internacional, pero la jugada le salió al revés. No prestó atención a los antecedentes médicos y hoy, el Xeneize sufre las decisiones del pasado.

La llegada de Ander Herrera a Boca fue recibida como un bombazo del mercado de pases del fútbol argentino. Un futbolista con trayectoria internacional con pasos por Manchester United, PSG y Athletic Club de Bilbao. El mediocampista de 35 años aceptaba el desafío de vestirse con la camiseta azul y oro porque era un sueño que tenía de chico, pero también para disfrutar de la experiencia de jugar en uno de los países más futboleros del mundo.

Su arribo a Brandsen 805 prometía jerarquía, salto de calidad y liderazgo en un equipo que buscaba reencontrarse con su mejor versión en el plano local y continental. Sin embargo, al poco tiempo de haber aterrizado en Argentina, la realidad lo golpeó duramente. Ander Herrera pasó de refuerzo estrella a decepción, ya que su paso por Boca Juniors lo están marcado más lesiones que su rendimiento futbolístico.

Desde su llegada al Xeneize, el español lleva más de 120 días lejos de los terrenos de juego producto de cinco problemas físicos distintos. Una situación que preocupa a Miguel Ángel Russo y a Juan Román Riquelme, pero que no es nueva en su carrera. Herrera, antes de firmar con Boca, ya venía con antecedentes importantes en este aspecto. De hecho, más allá de la presión del jugador por llegar al Xeneize, sus complicaciones físicas fue uno de los motivos por el que Athletic Club no puso trabas en su salida.

Los 5 avisos que Riquelme ignoró antes de la llegada de Ander Herrera

A principios de diciembre de 2024, un mes antes de sellar su llegada a Boca Juniors, Ander Herrera sufrió una lesión muscular que lo alejó de las canchas en cinco de los últimos siete encuentros del Athletic Club de Bilbao. Una clara señal de que el español no estaba al 100% físicamente, pero que pasó inadvertida o que fue ignorada por los directivos del club de la Ribera.

Al poco tiempo, el español fue presentado como nuevo refuerzo de Boca y debutó en enero ante Argentino de Monte Maíz por Copa Argentina. Luego, sumó minutos ante Argentinos Juniors por la Liga Profesional. Sin embargo, se retiró lesionado, y desde entonces, comenzó un verdadero calvario físico que le impidió al vasco consolidarse en el equipo.

Primero, sufrió un desgarro que lo marginó 27 días. Luego, una distensión en el gemelo (18 días) y más tarde, un nuevo desgarro, esta vez en el cuádriceps (48 días inactivo). Se recuperó, pero rápidamente sufrió otra lesión muscular que lo alejó durante 18 días más.

Parecía que las lesiones lo iban a dejar tranquilo, al menos por un tiempo, pero después de un mes, sufrió una nueva molestia muscular. Lleva más de 36 días sin poder entrenar con sus compañeros y no tiene una fecha segura de regreso, ya que no quieren apresurarlo porque acumula cinco lesiones en siete meses y estuvo más de cuatro meses sin pisar un terreno de juego.

Ander Herrera lesión
Herrera lleva 5 lesiones desde que llegó a Boca. (Foto: Imago)

Las lesiones, un Karma en la carrera de Ander Herrera

Tristemente para él, las lesiones han sido una constante en su trayectoria. En los últimos tres años, sufrió 13 lesiones que le hicieron perderse 52 encuentros y estar inactivo más de 330 días. Cifra que seguirá en aumento con el último parte médico de Boca Juniors. Lo más llamativo es que Ander Herrera sólo no sufrió contratiempos físicos en tres temporadas a lo largo de su carrera. El historial era contundente y negativo, pero los dirigentes del Xeneize, a priori, parecería que hicieron la mirada hacía otro lado a la hora de realizar el fichaje del español.

En este contexto, muchos de los fanáticos apuntan a la dirigencia, especialmente a Juan Román Riquelme por la contratación de Ander Herrera. En su afán de traer un nombre internacional y dar un golpe en el mercado de pases, no prestó atención al historial médico del jugador. Hoy, su apuesta parece haber salido cara, ya que Boca está costeando un alto salario por un nombre que no impactó futbolísticamente en el equipo. Ander Herrera llegó como refuerzo estrella, y esa ilusión que despertó en el hincha, se transformó en frustración.