Tras otro golpe durísimo para el mundo Boca, aparece un conflicto judicial que compromete sus finanzas, y Riquelme ya respondió.

Mientras Boca atraviesa una de las crisis futbolísticas más profundas de su historia, con una racha récord de once partidos sin victorias y un clima enrarecido en el vestuario, una nueva preocupación golpea las puertas del club de la Ribera. En un contexto donde se trajeron pocos refuerzos y el proyecto comandado por Miguel Ángel Russo tambalea, aparece un llamativo conflicto judicial.

Juan Román Riquelme está apuntado como el máximo responsable del momento que transita el Xeneize, ya que junto a su Consejo de Fútbol, no se movió lo suficiente en este mercado para incorporar o para limpiar a los jugadores que ya no le aportan nada al club, y cobran sueldos millonarios. Y lo que ahora sacude al mundo Boca es esta disputa legal que podría tener consecuencias millonarias para las arcas del club.

Sebastián Villa demanda a Boca por una fortuna

El problema tiene nombre y apellido: Sebastián Villa. El delantero colombiano, que fue apartado del plantel profesional en junio de 2023 tras conocerse una condena penal (todavía no firme) por violencia de género, demandó a la institución por “despido indirecto”. Según el reclamo presentado ante la Justicia, Villa considera que el club violó sus derechos laborales al obligarlo a entrenarse en soledad, impedirle competir y rechazar todas las alternativas para que pudiera salir a préstamo.

En su presentación judicial, el jugador exige una compensación multimillonaria: más de 236 millones de pesos argentinos y 2 millones de dólares por diferencias salariales, daño moral e indemnización, tal como informó el periodista Germán García Grova. Además, alega que Boca impuso un tope salarial en su contrato que redujo notablemente sus ingresos en plena crisis inflacionaria en la Argentina.

El conflicto no termina allí. Desde Brandsen 805 no se quedaron de brazos cruzados: Boca inició una contrademanda y reclama a Villa 20 millones de dólares. Se trata, sin dudas, de un enfrentamiento sin precedentes recientes entre el club y un futbolista que, más allá de su rendimiento en el campo, arrastró polémicas extradeportivas hasta su último día.

Todo esto sucede en el momento más crítico de la gestión Riquelme. La crisis deportiva, las decisiones en el mercado de pases, los cuestionamientos al Consejo de Fútbol y la incertidumbre que rodea el futuro del equipo en el torneo local, configuran un escenario explosivo. Ahora, con un proceso judicial millonario en marcha, Boca suma un nuevo frente de batalla que no sólo pone en juego su imagen institucional, sino también millones de dólares que podrían afectar el funcionamiento del club a futuro.