Tras la salida de un jugador que ya no tenía lugar en Boca, la dirigencia resuelve con un refuerzo de las inferiores del Xeneize.

Boca entra en la etapa de definiciones con la mira puesta en el año que se viene. La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, ordena el plantel, revisa contratos y perfila salidas que ya no admiten marcha atrás. El lateral izquierdo aparece como uno de los focos del reordenamiento, con un apellido histórico que se despide y un hueco que pide una respuesta rápida.

En ese tablero, el mercado de pases de Boca se concibe como un proceso de recambio inteligente. La idea prioriza cuidar el patrimonio, evitar gastos innecesarios y promover soluciones internas cuando el contexto lo permite. El club entiende que no todas las vacantes requieren de una inversión fuerte, sino que algunas precisan una apuesta propia, siempre y cuando el elegido llegue preparado.

Santiago Zampieri reemplaza a Frank Fabra en Boca

Se trata de Santiago Zampieri, lateral izquierdo categoría 2007, quien firmó su primer contrato profesional y se consolidó en la Reserva. Tal como informó el periodista Marcos Bonocore, Boca definió que el juvenil realice la pretemporada con el plantel principal en enero, con la misión de transformarse en la alternativa natural de Lautaro Blanco durante 2026, una vez consumada la salida de Frank Fabra en diciembre.

La decisión se apoya en rendimiento y proyección. Zampieri sumó titularidades en el Torneo Proyección y dejó acciones que llamaron la atención del cuerpo técnico. Su jugada viral ante River lo mostró con zancada larga, cambio de ritmo y lectura para asistir. En el club destacan su agresividad para defender, su pegada con zurda y la capacidad para recorrer toda la banda sin perder orden. También valoran su aprendizaje acelerado en Primera durante entrenamientos puntuales.

Boca ya resolvió el final del ciclo de Fabra y ubicó a Blanco como dueño del puesto. Detrás, la dirigencia prefiere una competencia clara antes que una incorporación de ocasión. El plan apunta a un lateral joven que, si todo sale como se espera, se adaptaría al ritmo del plantel durante la pretemporada, para luego sumar minutos hasta llegar a tener un lugar estable en la rotación.

Zampieri firmó hasta diciembre de 2027 y no cuenta con cláusula de rescisión, detalle que obliga a negociar con el club ante cualquier oferta del exterior. Ese marco le da a Boca margen para desarrollarlo sin apuros y, si el despegue se confirma, capitalizar en el momento adecuado. La banda izquierda tendrá un faro consolidado con Blanco y un proyecto fuerte detrás, con un juvenil que, si responde, le dará a Boca un titular de futuro y una eventual venta.