Tras su salida tempestuosa de San Lorenzo, Miguelo pretende que salgan dos figuras del Ciclón para sumarlos a su plantel xeneize.

Miguel Ángel Russo está a horas de ser presentado como nuevo entrenador de Boca. Mientras el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme ultima detalles para oficializar su contratación, el experimentado DT ya comenzó a armar el equipo en su cabeza. La proximidad del Mundial de Clubes y la exigencia de un calendario competitivo hacen que el Xeneize no tenga tiempo que perder en el mercado de pases.

Con la mira puesta en reforzar posiciones clave y sumar jerarquía, Russo sorprendió con sus primeros pedidos. No se trata de viejos conocidos del club ni de apuestas internacionales, sino de dos figuras destacadas del fútbol argentino que vienen de rendir en un equipo al que el propio entrenador condujo hasta hace apenas unos días. Y sí, los elegidos por el DT para llevar al Xeneize provienen de San Lorenzo, el club del cual se fue de mala manera.

Braida y Hernández podrían llegar a Boca con Russo

Se trata de Malcom Braida y Gastón Hernández, dos pilares del Ciclón que Russo quiere convencer para sumarse a su nuevo ciclo en Boca. El polifuncional Braida fue una de las grandes figuras de San Lorenzo durante el último año, destacándose por su inteligencia táctica, su pegada y su versatilidad para ocupar varios sectores del campo. El cordobés tiene contrato vigente hasta 2026 y una cláusula de rescisión de 1,2 millones de dólares, aunque su alto salario podría complicar una salida sencilla.

Por su parte, Gastón Hernández aparece como una necesidad inmediata en la defensa xeneize. El central de 27 años ya había estado en la mira de Boca en el pasado, pero terminó renovando contrato con el Ciclón hasta 2027. La posible salida de Marcos Rojo, sumada a las trabas que impiden a Ayrton Costa obtener su visa para el Mundial de Clubes, convierten a Hernández en una alternativa lógica para el puesto. Además, es un defensor con experiencia, perfil diestro y buen presente, condiciones que lo transforman en una apuesta segura para afrontar desafíos internacionales.

Sin embargo, las negociaciones no serán sencillas. San Lorenzo no tiene intención de sentarse a negociar con Boca, no solo por tratarse de dos de sus mejores jugadores, sino también por la tensión reciente entre ambas instituciones tras la abrupta salida de Russo. Lo cierto es que el reloj corre ya que Boca tiene entre el 1 y 10 de junio para incorporar antes del Mundial de Clubes, un período corto en el que intentará avanzar por estos dos apuntados.